No tengas miedo

#ConvergenciaSolidaria

Ella y su mundo

Porque él me dijo: “No tengas miedo”.

Quiero participar de este maravilloso carnaval organizado por Blogdads como parte de la campaña #ConvergenciaSolidaria junto con Fundación Gil Gayarre, una entidad sin ánimo de lucro que busca construir una sociedad inclusiva, que nos libere de etiquetas y prejuicios, integrando a las personas con discapacidad intelectual.

No tengas miedo

Al conocer la campaña no pude evitar pensar en ella, hace dos años que nos dejó pero marcó nuestras vidas para siempre.

Ella, de quien hablo es mi tía Vianney, la hermana más pequeña de 8 hermanos de mi madre. Tenía parálisis cerebral, a causa de hipoxia perinatal. Su discapacidad intelectual era alta, mi abuelo nos contaba que le dijeron que ni siquiera caminaría.

Sus tres amores eran un programa de televisión “En familia con Chabelo” que fielmente mi abuelo grababa todos los domingos que se emitía para que los viera durante la semana, el payaso Cepillín y el más grande su padre.

#ConvergenciaSolidaria

No tengas miedo

Ahí es dónde hace su aparición él, mi abuelo. Se negó rotundamente a un “jamás”, trabajó de sol a sol para poder brindarle atención temprana a mi tía, profesoras y cuidadoras que participaran en su estimulación cogntiva y afectiva.

Mi tía consiguió andar, hablar y controlar esfínteres, mucho para lo que en esos tiempos se podía conseguir. Y hablo de esos tiempos porque era una época que en México (desconozco en otros países pero seguramente igual) se vivía con vergüenza una situación así, había quien escondía a sus familiares con alguna discapacidad.

Mi abuelo jamás escondió a mi tía, al contrario, era el amor de su vida. Cuando iban por la calle y algún  niño se acercaba a ella, no faltaba el padre o madre que le decía que se alejaran de mi tía como si fueran a contagiarse. Él jamás dijo nada, nunca discutió, sonreía a su niña y seguían el paseo.

No tengas miedo, ella te quiere

Eso recuerdo me decía mi abuelo. Cuando niña no lo voy a negar, le temía, porque si estábamos jugando en casa de mis abuelos, corríamos y hacíamos mucho ruido y eso la ponía muy nerviosa entonces si pasabas cerca de ella su reacción era tirarte del cabello o pellizcarte. Obvio como niño eso nos asustaba y mi abuelo con cariño se acercaba a ella y le decía “No Vivis, con la mano no se pellizca, se acaricia” y cogía su mano y la acercaba a mi cara para que mi tía me acariciara.

Después me preguntaba:

-“¿eso te gusta más, verdad?”

-“Sí abuelito, eso mejor”.

Alguna vez por “cosas de niños” la toreábamos, corríamos alrededor de ella para picarla y salíamos corriendo cuando ella intentaba alcanzarnos. Siento vergüenza al recordarlo, pero me intento consolar pensando que era una niña y que no tenía conciencia de que hacía mal.

Jamás nos lo reclamó, mi abuelo nunca se enfadó por eso, solo nos recordaba que ella era nuestra tía y que nos amaba aunque no pudiera expresarlo. Con paciencia nos acercó a ella y a su mundo, poco a poco, sin obligación. Aprendimos a amarla a través de sus ojos y después por nosotros mismos.

#ConvergenciaSolidaria

No tengo miedo

Mí tía faltó hace dos años, mis abuelos ya habían faltado, mi abuelo 5 años antes que ella y mi abuela 1 año antes. Su mayor preocupación fue que se quedará sola, mi madre y sus hermanos en su infinito amor se ocuparon de ella como hicieron desde niños, hasta que la vida quiso que ella acompañara a sus padres.

La lección de mi abuelo la llevo conmigo… “no tengas miedo”. No temo a las diferencias, no temo a lo desconocido porque él me enseñó que en la diferencia hay amor y que la ignorancia se mata con la cercanía, que si algo no conoces basta con mirar más de cerca.

No tengas miedo

No se trata de regalarles algo que por derecho les corresponde, son parte de la sociedad, parte de nuestra vida diaria. Tal vez no tengas una historia como la mía, de un familiar o amigo cercano, pero están ahí, son el hijo de tu vecino, el hermano de tu mejor amigo, la sobrina de tu compañero de trabajo.

 

Respeta, infórmate, pero sobre todo abre tu corazón.

Los extraño mucho, a ambos. A ti Vivis porque aunque nunca pudiste decir mi nombre me reconocías y decías el nombre de mi padre al verme, sabías quien era y sabías que te amaba y a ti ¿qué puedo decirte mi viejito?, no me alcanzan las palabras, no consigo escribir sin sentir un nudo en la garganta y una opresión en el pecho… gracias por tanta sabiduría.

 

24 COMENTARIOS

  1. QUe historia tan bonita. Me has emocionado de verdad. Que admirable tu abuelo y tu familia. Cuanto amor y que manera de normalizar las cosas. Una historia de amor de las más bonitas qu e he leído. Enhorabuena por haber tenido tanto amor en tu familia

  2. Que bonito Itzel!! Me he emocionado con tu post, que gran labor la de tu abuelo por hacer la vida de tu tia más llevadera con paciencia y cariño..En esas épocas me imagino. Creo que Vivís tuvo mucha suerte de tener esta familia!!

  3. QUé bonito recuerdo! En nuestro cole hay un niño con discapacidad y claro, es “diferente” a ojos de mi hijo que tiene 5 años así que a veces comenta cosas que no entiende por qué las hace, pero cada vez más, le veo que también lo defiende diciendo: Mamá, es que él es especial y lo hace de otra manera.
    La base para que en el futuro no haya discriminaciones empieza con nosotras, sabiendo educar en valores y respeto a nuestros hijos.

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