Ya no soy la mamá perfecta

El día que me vio tal cual soy

Tengo tan presente el día que dejaste de verme como la mamá perfecta.

Con tan solo tres añitos, un día te diste cuenta que mamá no es de oro. Tus hermanos llorando sin parar, no tenía la comida lista, un dolor de cabeza me nublaba el pensamiento, tú habías tirado agua por el suelo… comencé a llorar.

Tus ojitos grandes se abrieron, te giraste hacia tus  hermanos y les dijiste:

¡Parar! que mamá no puede sola

Mi llanto se paró en seco, te acercaste y me dijiste:

Mami no llores, no es culpa de nadie.

No soy una mamá perfecta

Soy una mamá libre

En ese instante supe que ya no era la mamá perfecta, que ante tu mirada inocente, se caía el mito pero aunque sentí algo de vergüenza por mostrarme tan débil, sentía a la vez una paz inmensa, me quitaste un gran peso de encima. Me liberaste.

Me encanta saber que para ti soy la más guapa, la más divertida, la que todo lo sabe, la que cuenta los mejores cuentos para dormir. Amo ver tu cara de sorpresa cuando te hago tortitas con figuras de animales, cuando crees que hago magia al cambiar los semáforos a verde con el pensamiento.

Aun así, estaba agotada. Consumida por querer hacerlo todo bien para ti y tus hermanos, con miedo de fallar, de que me vieras tan humana y tan llena de defectos; que se rompiera tu ilusión de la mamá perfecta.

Mamá perfecta

Cuántas veces me encerré en el baño para que no me vieras llorar, aguantando gritos que se consumían en mi pecho, pero tú me has liberado. Me permito llorar frente a ti, porque ahora lo entiendo; ni tú ni tus hermanos necesitan una mamá perfecta, me necesitan a mí.

Necesitas ver que no todo se puede, que existe la frustración, que se puede llorar, pero que también se aprende, se supera y en las lágrimas encuentras fuerza.

Hoy por hoy cuando lloro no me escondo y con tu dulce cara te acercas a mi para decirme que puedo llorar y me ofreces un abrazo y un beso para  hacerme feliz. Sabes que mamá se equivoca y que pide perdón cuando tiene que hacerlo.

Soy quien soy porque así lo he decidido y tú ahora lo sabes.

ADIÓS A LA MAMÁ PERFECTA

Es así, es una realidad, durante la infancia de nuestros hijos será el único momento de nuestra vida que seremos perfectos. Las únicas personas capaces de ver solo cualidades y olvidar nuestros defectos son nuestros hijos. Es un tiempo que pasa muy rápido y aprovecharlo es mágico.

Mamá perfecta

Ser la más guapa, el más fuerte, el más valiente, la más inteligente. Como padres es maravilloso pero también agotador y muchas veces frustrante. A  nadie le gusta ser el ídolo caído, el héroe muerto en batalla, el que le teme a la oscuridad; nos cuesta vernos al espejo y darnos cuenta que no todo lo podemos, no todo lo tenemos y no todo lo sabemos.

Dejar de ser la mamá perfecta, el papá perfecto también tiene su magia, su enseñanza. Les permitimos ver que ellos pueden equivocarse, que no tienen siempre que mirarnos hacia arriba intentando alcanzar la perfección. La vida nos pondrá obstáculos algunos los venceremos y otros nos tomará algo más de tiempo, pero juntos como familia todo será más llevadero.

Gracias mi niño por abrir tus ojos y abrir los míos, por regalarme una gran lección. Si aún quieres que espante a los monstruos de debajo de tu cama, si aún quieres que construyamos una nave espacial y volemos sobre el dragón morado que vive en el garage, lo haré encantada y si también quieres llorar a mi lado o darme la fuerza que a veces me falta, será un honor.

Mamá perfecta

 

40 COMENTARIOS

  1. Amoreeeeeee!!! Primero te escribo para dejar amor y ahora me dispongo a leer.
    Enhorabuena por este cuarto hijo de nombre compuesto, dí que sí, como la aristocracia, pero mejor.
    A comernos el mundo a cachitos!

  2. Qué mensaje más positivo y cierto. Muchas veces nos cargamos demasiado pensando que debemos abarcar todo y ser perfectos para nuestros hijos y realmente ellos no nos quieren por ésto sino por estar siempre y quererlos. Felicidades por tu nuevo BLOG, bonita. 😘

  3. Que bien sienta liberarse de esa carga de intentar ser perfectos. A partir de ahora a disfrutar de esa imperfección maravillosa.
    Un beso grande y enhorabuena por el nuevo blog! 😘😘😘

  4. ¡Qué bonita entrada inagural! Intentamos educar a nuestros hijos para que sepan ponerle nombre a las emciones que cada dia les acompañan y nosotros tenemos que hacer lo mismo, yo lo intento… un besazo gigante 😘😘😘😘😘

  5. Me parece perfecto que llores delante de tus hijos ya que así, además de liberarte, les ayudas a ellos mismos a expresar sus sentimientos y a conocer sus propias emociones. Los padres somos personas normales con nuestras fortalezas y debilidades que no creo que debamos ocultar..Además para que vamos a ir de superwomans, nadie lo es y te imagino desbordada con los tres tan peques..Muy buen post me ha encantado y el blog también 😉

    • Gracias guapísima, la verdad que permitirse llorar frente a ellos lejos de asustarlos les ayuda a comprender muchas más cosas. Un besazo

    • Es el miedo a fallar que nos ciega pero si nos permitimos ser cuál Somos es una sensación de libertad maravillosa. Gracias por comentar

  6. Ay….. tu peque es puro amor de verdad… que bonito que sea capaz de ver estas cosas, y expresarlas… y es que los peques se dan más cuenta de las cosas de lo que pensamos.

    Y aunque no seas perfecta, eres la mejor mamá que pueden tener, lo das todo por ellos y los quieres muchísimo… que es lo que importa… no?

    • Lo doy todo sin duda y también he aprendido a conocer mis límites. Ay si, mi peque es un sol no puedo tener más suerte. Besos preciosa

  7. JO.. a mi me has hecho llorar porque esas situaciones las vivimos tan frecuentemente que me veía en lo que contabas, incluidas las lágrimas cuando ya no puedes más.
    Estoy muy de acuerdo, te necesitan a ti y necesitan aprender que no todo se puede ni a todo se llega en todo momento.
    Perfecta no pero quizás genial sí.. :-))

  8. Un post muy bonito, la verdad es que ese estigma de la mamá o papá perfecto tiene que pasar factura. Yo tengo claro que no seré el papá perfecto pero soy su papá, el que tiene, e intentaré hacerlo lo mejor posible. Lo dicho, me ha gustado mucho!

  9. ¡Qué belleza de post! Me he emocionado y he quedado al borde de las lágrimas. Esos pequeñitos son tan sabios y sus almas tan bellas que todos los días nos enseñas. Y sí, no tenemos que ser perfectas, sólo tenemos que ser nosotras mismas y ellos seguramente serán felices de vernos tal cual somos. Gracias por compartir esta reflexión tan sincera. Abrazos, Ana.

  10. Bello y tan cierto. Dejar de ser la mamà perfecta, nos coniverte en la mamá real, en la mamá buena, en la mamá suficiente. la mamá perfecta no existe, la mamá que se equivoca sí.

    • Que alegría que te guste el blog! Es verdad que a veces nos exigimos demasiado y vale la pena parar y dejar fluir las emociones. Un abrazo

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